La falta de diésel en Tarija ha generado serias complicaciones en el funcionamiento de la Alcaldía, limitando el uso de maquinaria y afectando los trabajos municipales. Según el alcalde Jhonny Torres, la mayoría de los equipos se encuentran paralizados, operando únicamente con tres pequeños grupos de máquinas destinadas a atender emergencias.
“Estamos funcionando con tres pequeños grupos de máquinas tras firmar un acuerdo con la ANH para que nos provea 1.000 litros de diésel al día. Estos grupos cuentan con una motoniveladora, un rodillo y dos volquetas por cada equipo”, explicó la autoridad municipal.
La situación ha obligado a la Alcaldía a tomar medidas drásticas para reducir el impacto de la crisis. Entre las acciones implementadas se encuentra la instauración del horario continuo, una medida que, según Torres, busca disminuir el movimiento en la ciudad y optimizar los recursos disponibles.
“El problema es que la parálisis se va dando gradualmente, y al final de cuentas la crisis se está agudizando mucho”, señaló el alcalde, resaltando la preocupación por las consecuencias que esta situación podría tener en los servicios municipales y el desarrollo de la ciudad.
La escasez de combustible no solo afecta a la Alcaldía, sino también a diversos sectores productivos y al transporte público, lo que genera una creciente incertidumbre en la población. Ante este panorama, se espera que las autoridades nacionales tomen medidas para garantizar el abastecimiento y evitar una crisis mayor.