Las constantes denuncias por adulteración de balanzas en los principales centros de abasto de Tarija han impulsado al Concejo Municipal a trabajar en un proyecto de ley destinado a garantizar el peso y precio justo de los productos de la canasta básica familiar. La normativa busca institucionalizar el uso de balanzas digitales en mercados y ferias, además de establecer sanciones más estrictas contra los comerciantes que engañen a los consumidores.
La concejal municipal Marcela Guerrero, impulsora de esta iniciativa, explicó que la propuesta surge a raíz de múltiples quejas de ciudadanos que han detectado alteraciones en las balanzas utilizadas en mercados y ferias. Guerrero detalló que, en los últimos días, ha acompañado los operativos de la Intendencia Municipal y ha sido testigo de cómo algunos comerciantes incurren en estas prácticas desleales.
Mencionó que estas estafas pueden representar pérdidas económicas para las familias que oscilan entre los 2 y 6 bolivianos por producto, debido a que no se entrega el peso correcto.
Guerrero también resaltó que, a pesar de los controles realizados, algunos comerciantes encuentran formas de seguir con estas irregularidades, lo que ha motivado la necesidad de establecer medidas más drásticas a través de la legislación municipal.
El proyecto de ley, denominado “Control de Peso Justo de la Canasta Familiar”, propone la implementación obligatoria de balanzas digitales en mercados municipales y ferias. Estas serán instaladas en puntos estratégicos de manera aleatoria y sorpresiva, permitiendo que los consumidores puedan verificar el peso de sus compras. En caso de que se detecte un peso incorrecto, los vendedores estarán obligados a restituir lo faltante, evitando así el perjuicio económico a la población.
Asimismo, la normativa contempla la destrucción inmediata de las balanzas adulteradas que sean encontradas en los operativos de control.
“El objetivo es que los comerciantes adopten la cultura de tener sus balanzas calibradas y en regla, sin intentar engañar a la ciudadanía”, manifestó.
El proyecto también establece sanciones rigurosas para los comerciantes que sean reincidentes en estas prácticas. Entre las medidas contempladas se encuentra la clausura de los puestos de venta y la aplicación de multas económicas.
“Si un comerciante es descubierto manipulando el peso de sus productos en más de una ocasión, su puesto será clausurado, además de recibir una sanción económica para que no siga incurriendo en esta irregularidad”, afirmó.
Guerrero señaló que en esta misma norma, se establece que en todos los mercados se debe poner una pizarra en donde se establezcan los precios referenciales de los productos. Cuestionó que a la fecha, entre mercado y mercado, el precio tenga una variación “exagerada”.