El Tribunal Agroambiental ha emitido una Resolución para la protección de los Bosques de Aranjuez, estableciendo sanciones y medidas para diversas instancias. Entre las disposiciones, se ha ordenado al presidente de la zona reforestar con árboles nativos cada lote afectado, prohibir nuevas construcciones y evitar cualquier alteración del terreno. Además, se ha restringido la apertura de nuevos caminos en la zona. También se ha dado la responsabilidad al Municipio y a la Gobernación de Tarija de hacer cumplir la normativa ambiental.
El asambleísta departamental Aníbal Rodríguez destacó que esta Resolución refuerza la prohibición de cualquier intervención en los Bosques de Aranjuez, lo que representa un paso importante en la conservación de este espacio natural.
Según detalló, el Gobierno Municipal tiene la obligación de instalar letreros, delimitar con mojones el área protegida e informar a la ciudadanía sobre la prohibición de afectar la vegetación del lugar. Además, debe realizar actividades educativas como talleres y conservatorios para concientizar sobre la importancia de este ecosistema.
Asimismo, la Resolución impone a la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt) la presentación de un informe técnico sobre el impacto ambiental en la zona. Por su parte, la Gobernación debe supervisar las acciones del Municipio y presentar informes quincenales sobre los avances en la protección de los bosques y del río Guadalquivir.
Rodríguez advirtió que, en caso de incumplimiento, las autoridades responsables podrían ser remitidas al Ministerio Público.
La presidenta de la Federación Departamental del Control Social del Órgano Judicial, Cristina Garnica, exigió al Gobierno Municipal garantizar el cumplimiento de la Resolución y evitar cualquier tipo de irregularidad que ponga en riesgo los Bosques de Aranjuez.
En la misma línea, Yalitza Alarcón, asesora de la Federación de Control Social, señaló que la disposición judicial ordena la paralización total de construcciones dentro del área protegida. "Las personas que ya habitan en la zona tienen prohibido modificar o ampliar sus construcciones, mientras que quienes adquirieron terrenos sin edificar tienen expresamente prohibido construir", explicó.
Alarcón subrayó que tanto el Municipio como la Gobernación deben velar por el cumplimiento de la medida, con inspecciones quincenales para verificar que no haya tala de árboles, acumulación de desechos ni nuevas construcciones.
"Este es un gran logro para la ciudadanía de Tarija y para la protección de nuestra agua potable. Garantiza que el ecosistema de los Bosques de Aranjuez siga funcionando como el pulmón natural de la ciudad", manifestó.
Cabe mencionar que los Bosques de Aranjuez fueron devastados por avasalladores que se asentaron en el lugar desde hace una década atrás.