María Galindo: “Hubiera dicho que sí, pero digo que no (a la candidatura presidencial)”

Nacional | mar 24 2025 | 11:28

“Hubiera dicho que sí; pero digo que no”. Así concluye el monólogo de María Galindo, activista de Mujeres Creando, que este lunes respondió públicamente a la invitación que recibió para postular como candidata a la presidencia del país. Lo hizo desde Radio Deseo, a través de un texto poético, crítico y político.

Galindo comenzó desmontando la idea de “salvar Bolivia”. Afirmó que quien se presenta como salvador o salvadora es “un acomplejado machito que necesita alimentar su ego”. Desde ahí, marcó su postura: no actuar por pedido ni por desesperación, sino desde su propia lógica política, irreverente y callejera.

Recordó la candidatura simbólica de Domitila Barrios de Chungara en 1978 y dijo que su eventual postulación podría “patear el tablero” y “sacar del letargo” a la discusión electoral. “Ganar o perder sería lo de menos, porque nos divertiríamos a fondo y removeríamos rabia e indignación politizando nuestras pasiones”, expresó.

A pesar de su entusiasmo inicial, relató que tuvo una “pesadilla política” con Max Weber, Marx, Lenin, Mussolini y Hitler. Despertó con una frase escrita en su almohada: “Quien se mete en política… ha sellado un pacto tal que ya no es cierto que lo bueno solo produzca el bien y lo malo, el mal, sino que frecuentemente sucede lo contrario”.

Eso la llevó a redactar seis condiciones para aceptar la candidatura. Exigía, entre otras cosas, elegir a su acompañante de fórmula, financiar la campaña sin dinero, revisar una a una las listas parlamentarias y mantenerse como invitada sin afiliarse al partido que la postulaba. Además, propuso una campaña basada en el “anticorporativismo”.

Dijo que el sistema político boliviano es una “mentira” y un “modelo mafioso”. Señaló que no hay partidos ni ideologías reales, sino clientelas, ambiciones y caudillismos. “No hay representación política. No hay izquierda ni derecha”, denunció.

Galindo aseguró que algunos portavoces de la sigla que la invitó intentaron imponerle condiciones. Uno incluso quiso convertirla de invitada a solicitante. “Lo despedí con una sonrisa”, contó. Aclaró que no dirá públicamente de qué organización se trata, porque “da lo mismo”.

“Me han invitado para usar ese cariño a su favor. No les importa lo que pienso ni qué propongo. Solo quieren tomar ese afecto popular del que gozo y utilizarlo para asegurarse un lugar en el próximo parlamento”, expresó. “Por eso exactamente, digo que no”.

Concluyó que seguirá desde las calles y los micrófonos, con el mismo tono rebelde que la ha caracterizado durante más de 30 años: “Lo que viene no tiene todavía nombre, pero tiene fragancia y huele a esperanza”.

Según informó: https://eldeber.com.bo/
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